LEO PORQUE ESCRIBO

¿O será al revés?...





     Me gustan los libros porque me enseñan a escribir. Me enseñan a expresarme de mil y una maneras, y a descubrir los infinitos prismas que de una misma cosa tiene cada persona. ¿Qué es para ti el amor? Busco y rebusco entre las páginas de los distintos textos que pasan por mis ojos. Rechazo docenas de ellos. Por falsos, por interesados, por hipócritas, por cobardes. "¡Que no es amor!", me digo, "¡que es un engaño para tenernos cogidos por los huevos!". Ensalzo a cambio algunos por profundos, por nobles, por eternos. Y por atemporales. Fueron, son y serán. Y al fin encajo a la perfección con unos pocos. Y aprendo a observar mi propia visión de ello desde fuera de mí, recorriendo las letras y los renglones, pasando páginas hasta hallar un final, ¿del amor o del libro? Quién sabe. Y junto a ello más, mucho más. Le pregunto al autor: "¿qué es para ti la muerte?", "¿y la traición?" Discrepan los autores en sus concepciones, y yo, lectora irreverente y desleal a algunos, me dejo convencer a conveniencia mientras duran las páginas, para engañar después con la siguiente historia, aún más jugosa, más plena, más intensa, más yo. 
    Me gustan sí, porque aprendo que la ficción se queda corta, y que escribir sobre la realidad necesita beber y alimentarse de cuantas más letras de imprenta mejor. Y pienso en personajes, buscando parecidos con los míos, pero no los encuentro. ¿Será eso bueno? Tal vez sí, quizás sea la impronta que me dejan los libros, que siempre busco otros, darle una vuelta más a lo que quisiera dar a luz. Así que leo porque escribo, y al hacerlo, de pronto, una cara pintada con palabras se me agarra por dentro o una frase retumba en mis oídos. Se repite y de ella brota una nueva idea que no logra callarse en mi cabeza. Si no fuera por ella, no habría escrito, no habría personaje, ni crítica, ni historia. Si no leyera libros, no sería quien soy. 
    Me gustan los libros, leídos y contados. Y escucharte esa historia que te surge en segundos para mi total asombro. Sin sospechar a donde irá a parar. Cada noche una historia. Sería magia. 



CONMEMORANDO EL DÍA DEL LIBRO (23 de abril)
Día 3: sábado, 22 de abril.



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